Realidad virtual: una nueva herramienta de marketing

Hablo con un cliente esta mañana. Desde su coche me comenta que realiza una pequeña investigación de herramientas tecnológicas para aplicaciones de marketing. Casos concretos con ejemplos concretos.

Mucho se habla de las TIC y su aplicación ya a todos los niveles de nuestra vida social y profesional. En este último ámbito cuesta a veces vislumbrar el beneficio concreto que aportan. Cuesta su adopción por muchas empresas. Precisamente ayer leía una publicación en Linkedin que recomiendo, relacionada con la resistencia al cambio que las empresas ejercen cuando se trata de la tecnología, y cómo vencerla (o intentarlo).

Pero, volvamos al caso de mi cliente y de lo que explicaba. Se trata de un ejemplo de aplicación de la Realidad Virtual (R.V.) que realiza una importante empresa aseguradora con respecto a la prevención de riesgos laborales. Se trata de formación para los técnicos de reparación y mantenimiento de aerogeneradores. Ya se puede suponer el coste de realizar ejercicios en campo solamente para la formación. Para hacer esto posible sin recurrir a soluciones costosas, a través de un programa de realidad virtual cada técnico se ve inmerso en su ámbito de operación (en lo alto de un aerogenerador). Se simulan situaciones en que, ante un error, el técnico se ve caer al vacío. Las reacciones son patentes: gritos e hincar la rodilla en tierra, entre otras. La vivencia fija en la mente el recuerdo.

Esta Realidad Virtual se puede aplicar al mundo del marketing (y de hecho, así se hace ya). Por ejemplo: pensemos en el stand de una feria, y en un visitante experimentando las soluciones presentadas a través de la R.V. Es mucho más atractivo verse paseando dentro de la Sagrada Familia de Barcelona y experimentar la escenificación de una situación de emergencia, si la empresa del stand comercializa, por poner un caso, sistemas de iluminación de emergencia. Comparemos esto con la mera presentación verbal o a través de clásicos folletos. Simplemente no hay color.

Y es que con herramientas viejas no se puede hacer nuevos clientes. Esto no va de una simple anécdota tecnológica. Esto va de trasladar emociones involucradas con productos y servicios a los potenciales clientes a través de experiencias memorables. Vale la pena reflexionar sobre la R.V. como nueva herramienta de marketing.