El vídeo como presentación

cámara de videoTodos hemos tenido que realizar presentaciones, comenzando ya desde el colegio. La idea es no solamente exponer una serie de conceptos sino que debemos ir más allá, transmitiendo para informar, convencer o entretener. Yo recuerdo un vendedor en una comida que criticaba a un product manager porque “no transmitía”. Le concedí que tenía razón, una vez reflexioné sobre lo que decía, y me pregunté a continuación si yo “transmitía” en mis presentaciones. De alguna manera se planteaba el verbo “transmitir” como “comunicar eficazmente“. Siempre he creído que los product manager podemos aprender mucho de los vendedores. Me quedo con esto: la idea de “transmitir”.

Otro considerando: en todo momento debemos tener en el horizonte que estamos vendiendo ideas (otra referencia a la venta). Si no pensamos en vender, nunca nos comprarán. Sí, podríamos enfocar una presentación como una venta.

Así que, para no alargarme, tendré en cuenta que debo “transmitir” en la realización de una “venta de ideas”. Y ahora viene el cómo. Lo esencial: no aburrir o, dicho de otra manera, “mantener la atención” de nuestra audiencia, y sabemos que mantener la atención es más difícil que captarla. Se habla a veces de “captadores de atención” pero yo no he oido nunca hablar de “mantenedores de atención”.

Así que el objetivo de nuestra presentación finalmente será la venta de ideas con una comunicación eficaz y manteniendo la atención de nuestra audiencia (casi nada). Este objetivo es el perseguido desde las primeras presentaciones de la historia, supongo, pero actualmente se hace más necesario cumplirlo porque el tiempo se ha vuelto más importante que el dinero. Efectivamente, se habla del “elevator pitch”, de la “escritura en internet”, de que “los niños aprenden visualmente”, de que la gente “no lee la páginas web sino que las escanea”, etc. Todo con origen en que el tiempo de cada uno se considera un bien escaso. No queremos “perder el tiempo” en aquello que, de entrada, no nos interesa. ¿Cómo encarar esto? Hay diversas opciones, pero yo voy a hablar aquí de una, que puede ser útil en algunas ocasiones.

Yo colaboro con una empresa en la que se ha llegado a la conclusión de que los prospectos no desean visualizar ya un powerpoint de presentación de la empresa o de sus productos. Se opta por los vídeos como solución sustitutiva. Las audiencias han transformado su manera de percibir: prefieren hacerlo de forma más dinámica y, a ser posible, a través de una “historia” (“storytelling“). En vez de preparar powerpoints, vamos a preparar videos.

El video tiene varias ventajas, pero esencialmente “transmite mejor”, podemos hacerlo todo lo breve que queramos y, además, mantiene mejor la atención de la audiencia que cualquier otro medio de comunicación.

He hecho un pequeño experimento: transformar una de mis entradas (sobre el círculo de oro de Simon Sinek) en una “videoentrada”. El resultado es satisfactorio para mí: se logra transmitir mejor y con mayor brevedad, después la venta de ideas ya corre por cuenta de la habilidad de cada uno (pero esto es otra historia):

Me niego a admitir un carácter completamente sustitutivo del vídeo sobre el texto, pero reconozco la necesidad de ir incorporándolo progresivamente como una herramienta más frecuente de comunicación comercial y de marketing. Habrá que seguir investigando…