Comunicar de forma diferente

comunicar de forma diferente por la interpretaciónEstaba buscando temas nuevos para mis tweets cuando me topé con un video musical sorprendente. Mi abuelo era director de orquesta y desde niño he estado en contacto con la música clásica, que disfruto. Aunque no me considero un melómano, ni siquiera un aficionado a la música clásica en sentido estricto, ésta me es muy familiar en sus diversas manifestaciones y compositores, especialmente de la época romántica, la que más me gusta.

También estudié historia de la música en el colegio, lo que me permitió salir un poco de los compositores románticos y conocer al barroco Vivaldi. Precisamente de la música de Antonio Vivaldi es de lo que va el video mencionado. Se trata de una interpretación del concierto nº 2 en sol menor, Op. 8, RV 315 “El verano”, uno de los cuatro conciertos para violín y orquesta que componen “Las cuatro estaciones”.

Pero no es de música de lo que trata este post. Más bien de sus intérpretes. O mejor, de la manera cómo interpretan. El cuarteto alemán “Salut Salon” está compuesto por Angelika Bachmann (violín), Iris Siegfried (violín y voz), Anne-Monika von Twardowski (piano) y Sonja Lena Schmid (cello). Todas ellas excelentes intérpretes, como atestiguan sus cv.

“Las cuatro estaciones” es quizás uno de los grupos de conciertos más conocidos del Barroco. Cualquiera habrá oído alguna vez alguno de ellos. Al menos le sonará, aunque no sea aficionado a la música clásica. La novedad en este caso es la interpretación. La clave es que se hace de forma diferente. Algunos objetarán que todas las interpretaciones son diferentes entre sí, por ello se denominan interpretaciones. A lo que aquí me refiero es que esta es muy diferente. El cuarteto Salut Salon combina aquí la interpretación musical y actuación para comunicar de forma distinta a los demás. Y realmente conecta con el auditorio. Transmiten. Más que músicas, estamos contemplando músicas-comediantes.

Y es esta la clave. Como en el caso de la diferencia, tratado en este post, se pretende no repetir de la misma manera lo que ya hemos oído tantas veces. Y se consigue. Es una verdadera delicia ver los videos de Salut Salon. En todos ellos se pueden ver variadas facetas, pero en éste en particular se ilustra esta buena práctica para toda empresa, propuesta, institución, idea, producto o servicio: buscar la diferencia.

Theodore Levitt decía que todo producto, hasta el más básico, se puede diferenciar. La forma en que lo comunicas es un diferenciador y puede hacer descubrir otros diferenciadores, por esto es clave, y muchas veces lo que hace que un mismo producto fracase o triunfe (véase la campaña fallida Loewe Oro Collection 2012).

Este video ha conseguido que vuelva a escuchar lo que he oído tantas veces con una sonrisa de complicidad, una sonrisa por un motivo diferente. Quizá me hayan hecho descubrir algo que no conocía en la misma pieza musical. Por ello entre un cuarteto cualquiera o Salut Salon, probablemente yo compraría entradas para el segundo.